miércoles, 31 de julio de 2013

Poema: A lo huaso muy ladino.


A lo huaso muy ladino
Piropeando a las muchachas
Que no paran de reírse
Por tus patitas de hilacha
 
Nos quisiste demostrar
Lo bien que nadabas
Como movías los brazos
Pensamos que saludabas
 
Tanto rato haciendo señas
La cabeza no asomabas
Que saludos y piruetas
Tú muy leso te ahogabas
 
Te sacaron tiritando
Nos dijiste “fue calambre,
mucho tiempo ahí nadando
Debilidad por el hambre”…
 
Tanto mar y tanto sol
Se te subió a la cabeza
Con tanta calentura
Se te encogieron las presas.
 
(Escrito por Bero)

sábado, 27 de julio de 2013

Cartas de Benito el gato.

Contexto: mi hermana Bero se fue de luna de miel, dejando a su gato Benito al cuidado de sus hermanas Claudia y Rosa.
Personajes:
Retona (mujer que viene de vez en cuando): mi hermana Claudia
Chica: Rosy
 
Miércoles 30 de enero 2008
Mamá, yo no sé qué hice para que te fueras con papá y me dejaran solo, quizás fue el hecho que me acostara en la cabeza de papá, pero tú sabes que a veces me gusta acomodarme en algo duro.
Te contaré que mi primera noche sin ti decidí pasarla bajo la cama de esa mujer que viene de vez en cuando y que me reta por subirme a la mesa (eso entre otros retos que me da), por suerte ese gato rayado que de un tiempo a esta parte se cree amo y señor de la casa, no me agredió y pasé invicto.
Esta mañana me dieron un buen desayuno y dormí por mucho rato sobre la mesa sin que nadie me dijera nada. Luego vino un señor delgado, feo y callado que traía un bolso y muchas cosas para oler y quizás jugar… pero la chica esa que llega por las tardes a ver tele y que al parecer me quiere quitar la casa porque ha pasado varios días enteros en el sofá, me dijo que no me acercara a jugar con esos interesantes cables, como ando deprimido, no jugué.

Hoy en la tarde la retona nos premió al gato rayado y a mí, nos dio de once wiskas seco y de tarrito, claro que en medio de nuestro contento, la chica nos arruinó el festín porque le sopló a la retona que eso NO correspondía a la dieta, igual nos dieron una ración pero más pequeña.
Tuve una sesión de fotografía durante el almuerzo y antes de irme a dormir.  Salí muy fotogénico por lo que le pedí a la chica que te enviara unas muestras por ese aparato que suena a veces y por donde habla con alguien que no está.

Bueno ahora me he sentado unos minutos cerca de la escalera que da hacia la vitrina de perros, a ver si me vienen a buscar… pero escucho decir que todavía no vendrán, nuevamente me toman fotografías.

PD.:
1° El gato rayado se hizo pis en la cama de la retona.
2° Le iba a dar un beso al gato rayado pero este tenía el hocico muy fétido.
3° Ayer tome venganza y rasguñé a la chica.
4° Nuestra vecina, la gata loca que dicen es mi madre, pero yo no creo, anda gritando parece  que quiere guerra pero yo no puedo hacer nada por ella pues, con la operación que me mandaste a hacer salí del closet. (me esterilizaron).
5° El gato rayado agredió a la gata que vive en la pieza donde aparecen gatos sin saber de dónde y yo me asusté y engrifé mi colita.

Viernes 01 de febrero 2008
Mami, hoy hubiese sido uno de mis mejores días, si la retona y la chica no me hubiesen dejado solo hasta altas horas de la noche; yo no sé ver la hora pero mis tripitas ya pedían a gritos de comer, así que era tarde y apenas me dieron lo mismo de siempre, no me tiraron nada extra.

En la mañana si fui premiado, me dieron juguito de ese pescado que viene en tarrito, luego me convidaron pescadito y de postre jugo de melón, esa si fue una comida rica, espero que algún día tú también me des comida extra y postre.

En la noche el gato rayado me iba a golpear por subirme al mueble ese donde está el aparato que tiene gente cantando dentro… lo extraño es que la retona y la chica me defendieron pero yo ya no quise seguir en el mueble y mejor me eché en la mesa.

Anoche te esperé en la escala, mirando por la vitrina de perros pero no vinieron a buscarme así que decidí dormir con la retona, tiene muy mal dormir, emite extraños ruidos por la boca, no como tu mami que te quejas siempre igual.  Lo bueno es que conseguí quitarle mucho espacio y dormí cómodo.  Lo malo es que he debido soportar los maullidos de la gata vecina que ya anda llamando a Raúl.  Antes de acostarme me dieron tres veces comidita. 

Mami debo confesarte algo, anoche antes de irme a acostar, marqué el lugar donde dormiría y me retaron, parece que no les gustó el aroma a mi orina porque cuando fuí a reconocer mi marca había olor a esa cosa que ponen en el cuarto ese a donde se van a quejar y a mojarse enteros, allí donde sale olor a lo que yo boto en mi cajita con aserrín.
Bueno ahora iré a ver si vienen a buscarme, estaría bueno porque ya van varias noches que debo dormir fuera de casa y de esa camita grande que me compraron y que comparto con ustedes.

Lunes 4 de febrero 2008
Mamá, estoy gordo, al menos eso escucho que dicen de mí, yo creo que estoy en mi peso ideal, es más, por el hambre que me da, diría que estoy bajo peso.

Ayer en la tarde sufrí una pesadez en mi pancita y se me revolvió todo, vi el mundo girar y devolví todo lo comido, lo hice en tres etapas porque no soy ningún chancho y dejé el alimento regresado en tres puntos estratégicos: cerca de la ventana, bajo una silla y frente al refrigerador, lo malo es que debí esperar horas a qué me volviesen  a llenar mi pancita con comida y no me retaron porque oí que decían “era peor para mí”.

Hoy la retona estuvo tocando mi guatita y no me agradó, luego me echó una cosa blanca en mi lomo, no supe lo que era pero la chica corría tras de mí según ella para esparcirlo con un cepillo y limpiarme… dicen que soy sucio y eso no es verdad, yo me lavo, lo que pasa es que me canso y mis patitas las aseo una vez por semana.

En cuanto al gato rayado ya varias veces me ha dado de cachetadas pero lo retan y me deja justo cuando yo voy a pegarle.

Escuché que el papi que adoptaste para mí, pescó unos salmoncitos ¿Me los traerá? Ojalá porque deben ser ricos, oí que eran muy grandes.

Mami los espero en casa no me vuelvan a dejar con esas dos mujeres.

Con muchos remiauuus cariñosos;
Tu hijo Benito.
Benito

Historia: Era Tito Fernández.

Íbamos a Contulmo de vacaciones, mi papá la Bero y yo, específicamente disfrutaríamos de las semanas Contulmanas.
En esos años el trayecto de Santiago a Contulmo demoraba unas doce horas, y sólo se podía viajar de noche.

Habíamos subido al bus y tomado nuestras ubicaciones, la Bero se sienta al lado de mi papá y yo quedo sentada sola al lado de la ventana, eso hasta que subió un desconocido varón, al rato diviso entre los pasajeros a Tito Fernández (El Temucano).

Espero que avance por el pasillo y le comento  a mi papá y a la Bero “viene Tito Fernández en el bus, quizás a donde va"; ellos miran pero no logran identificarlo, mi papá me dice seguramente te has confundido.

Me puse mis audífonos y me fui escuchando música, mientras mi papá comía galletas, él no duerme durante estos viajes, yo creo que es la ansiedad de visitar su ciudad natal, mientras la Bero entornaba sus ojos con el fin de dormir.

Durante la madrugada mi papá ya inquieto de ir tanto tiempo sentado se pone de pie en el pasillo, al rato lo consume la intriga y se dirige caminando hacia la parte de atrás del bus, yo me enderezo a observar y va directo a donde Tito Fernández que cara hacia arriba yace dormido.  Mi papá lo mira de cerca me levanta su pulgar y regresa “es Tito Fernández” me dice.  La Bero que escucha la conversación agrega, no, no es como se les ocurre que viaja en bus, ha de ser alguien parecido.

Yo me coloco la chaqueta sobre mí y  logro dormitar unas horas mientras mi papá sigue haciendo sonar sus galletas consumiéndolas una a una, de pronto siento que alguien tira de mi chaqueta, es el señor de al lado que está sintiendo frío y tira de ella insistentemente para arroparse, primero comienzo a tratar de rescatarla sutilmente pero él, inmerso en su sueño, al parecer cree que la chaqueta es su cobija y sigue tironeando, obviamente yo no dejaría que se apropiara de ella por lo que de un solo tirón fuerte me la quedo, él despierta se hace el que ha tenido una pesadilla, me lanza una mirada de pocos amigos, se gira y ya ronca nuevamente.

Ya es de día, hemos llegando a Contulmo en medio de una lluvia torrencial, comienzan a bajar los pasajeros la Bero se para de su asiento en el preciso momento que pasa Tito Fernández con su guitarra, mi hermana no reacciona a tiempo y recibe un guitarrazo en la cabeza, sin que el propietario de esta se percate, a pesar de que el golpe fue bastante fuerte. 

Y baja el cantante del bus y la Bero sobándose la cabeza dice: “es Tito Fernández”.

Poema: El Barranco.


Iba por  Buchoco solitario
aburrido tomando vino
como sería su curadera
que se le perdió el camino
 
Se subió a la bicicleta
sin rumbo y zigzagueante
cuando vió un burro rosado
le gritó -  ¡adelante!
 
Se fue de hocico al barranco
por gil y despistado
cuando lo fueron a sacar
estaba bien machucado
 
Por eso yo le aconsejo
amigo pa´que no caíga
cuando ande usted cura´o
suba gateando de espalda
 
(escrito por  Bero)

viernes, 26 de julio de 2013

Poema: Pasión.

 
Líados en la noche escarchada
unidos los labios en un beso
los cuerpos uno del otro preso
ocultos para huir de las miradas.
 
Siento en mi tus ojos
que mi voluntad desarman
amo tus labios rojos
los que mis ansias calman.
 
Volveremos a estar juntos
en cualquier atardecer
veremos la luna en punto,
la pasión de los dos arder.
 

 

Poema: Te Quiero

 
Como quisieran mis labios
alcanzar nuevamente
la caricia de los tuyos.
 
Como quisieran mis ojos
encontrarse con tu mirada.
 
Como quisieran mis manos
sentir un roce de tu cuerpo.
 
Como quisiera mi alma
gritar al viento ¡Te quiero!
 
 


jueves, 18 de julio de 2013

Historia: El pololo verde.


Mi prima Pepa* le tenía terror a los insectos, en especial a los que llamamos “pololos verdes”  (Polynoncus hemisphaericus). 
Con la Bero, a veces éramos muy traviesas, y en cierta oportunidad estando aburridas y con la creatividad a full, se nos ocurre la genial idea de fabricar un pololo con papel celofán verde, patitas blancas de cartulina y un poco de algodón para el relleno; nuestra creación lucia algo regordete, más grande y oscuro que un espécimen real.  Nuestro pololo quedó debajo de la almohada de mi prima.
Ese día Pepa llegó un poco más tarde que lo de costumbre, ante el nerviosismo risueño de mi hermana y mío, de pronto sentimos la puerta, era mi prima que llegaba feliz a casa.
Salimos a recibirla como de costumbre, bueno un poco más saltarinas, y la seguimos a su habitación, ella, según su rutina, dejó su cartera sobre la cómoda, para luego dirigirse a la cama y acomodar su almohada….
Como sabemos la vista y nuestros miedos, muchas veces nos juegan malas pasadas, más si existe el ingenio y esa maldad “inocente” de dos niñas.
Pepa levanta la almohada, salta y grita ahhhhh!!!!!! Tíaaaaaaa!!!! un pololo en mi camaaaa!!!!
Valientemente la Bero tomó al pololo de celofán, se lo muestra a mi prima pero, Pepa seguía gritando ahhhhhh!!!!! suelte ese bichooooo!!!!, ante tal escándalo llegó mi mamá, le dio una vista al insecto y le dice a Pepa: es de papel.
Mi prima nos regañó por media hora pero nosotras reímos por días, es más, cada vez que nos acordamos nos sigue causando gracia.

(* el nombre real ha sido cambiado para que no se vuelva a enfadar conmigo)

Poema: Un verso para ti

Quisiera escribir un verso
que te agrade por completo
decirte a través de el
lo que me gustan tus besos.
 
Lo bien que se siente tu abrazo,
cariños que no había tenido
y ahora conozco en tu regazo
mi ser está muy confundido.
 
Te estás enredando en mis sueños
estoy pensando en tus labios
ven a dejar tu sol en mis días fríos
llámame, no me hagas daño.
 


 

Poema: Llorar contigo.

Llorar contigo
fue un desahogo
reir contigo una alegría
quererte a tí una locura
perder nuestra amistad..
lo ví todo oscuro.
 
Ahora no te conozco
no sé quién eres
a dónde vas
sólo sé
que sigues con ella
que a mi lado
no te tendré jamás.
 
 

jueves, 11 de julio de 2013

Poema: En mi pensamiento.

 
¿Cómo olvidar tu aroma?
si el olor lo llevo dentro
¿cómo olvidar que existes?
si conmigo siento tu cuerpo
¿Cómo olvidar tu risa?
si suena en el tibio viento
¿Cómo olvidar que existes?
si vives en mi pensamiento.


 

Poema: Mi todo y nada.

Y tus besos me envolvieron
la tranquilidad volvió a mi
apoyada en tu cuerpo
seguridad pude sentir.

Bésame no te alejes
tu piel quiero tocar
unir mis labios a los tuyos
tu fragancia degustar.

Eres mi todo y nada
la calma en mi tempestad
es toda luz tu mirada
ansío contigo estar.

Historia: Benito el gato que habla.


Mi gata Cuchi llegó a casa el año 1998, era hija de una gata vecina, cumplidos sus dos meses la fui a buscar, era mi regalona y la trataba como a una niña, era tan regalona que cuando quedó preñada por primera vez no sabía que era lo que le pasaba, cuando se movía el gatito en su interior me miraba con cara de “lo que comí se mueve dentro”, luego olvidaba ese pensamiento y seguía su camino.

El día que comenzó con sus contracciones no pude ir a trabajar, pues ella me buscaba y me “tiraba” con sus garritas mi brazo, (era demasiado regalona), me quedé con ella sobándole su pancita hasta que comenzó a dilatarse, ella me miraba sin saber que hacer, y claro como yo la trataba como a una niña le decía “puja” “puja”, el problema que se suscito es que ella no conocía el significado de  esa palabra, por lo que su cara de “y ahora que” seguía intacta, entonces pensé otra estrategia, comencé a mostrarle como pujar le decía yyyyyy y luego respiraba, quienes dicen que los animales no piensan y que son tontos están en un error, la Cuchi comenzó a pujar como yo le enseñaba.  Al rato teníamos un lindo gatito, pero ella comenzó a demostrar que de madre no sabía nada, no limpiaba al gatito, no cortó el cordón umbilical y ni se le pasó por su mente comerse la placenta, ¡no! que horror.  Debido a esto es que me transformé en la “niñera” de su gato al que mi hermana Claudia bautizó Benito.

Cómo ya dije mi gata no tenía desarrollado su instinto materno, por lo que dejó a mi cuidado a su retoño, lo que me significaba andar con Benito en mis brazos o dentro de mi bolsillo, ya que ella salía de su caja-cuna y lo dejaba sólo por horas, tenía que obligarla a quedarse acostada para que le diera de mamar, ni decir que le limpiara sus necesidades al gatito, muchas veces me tocó limpiarlo con papel higiénico, gata más dejada nunca he visto.
Mientras tanto Benito crecía criado como un niño, nada de llamarlo “cuchito cuchito”, le llamábamos por su nombre.  El día que abrió sus ojos lo llevé, subido en mi hombro, por toda la casa para que la conociera y le decía el nombre de las cosas, también le conté quien era quien: ahí está la mamá (por mi mamá no la de él), ahí esta la Bero, ahí va pasando la tía Claudia y ese es el papá a quien no le gustan los gatos.

Benito se hacía cada vez más grande e inteligente, si inteligente, sabía que no debía molestar al papá pero le encantaba tirarle el pantalón y mirarlo desafiante.  

Como él no sabía que era un gato muy pocas veces maullaba, le gustaba ver como almorzábamos y por sobre todo escucharnos.  

Cierto día llamó mí cuñado por teléfono y se me ocurrió la genial idea de decirle que hablará con Benito, ¿que debía decir?, simple: “Benitooo, que gatito más bonito”, jamás sospeché lo que esta charla, que se volvió un hábito, lograría en el futuro.

¿Alguno de ustedes le ha puesto oído a los gatos cuando maúllan?, bueno entonces sabrán que hay ciertos maullidos que parecen palabras, Benito decía muy claramente “mamá”, al tiempo, y aunque les suene a locura, este gatito sumó más palabras a su vocabulario es así como en casa se escuchaban sus maullidos: “guagua” y “alo”.

Mientras tanto mi pobre cuñado aún se veía obligado a mantener sus “charlas” con Benito, dado que el gato vez que sonaba el teléfono corría hacia el y no dejaba de hacerse notar hasta que la persona al otro lado le hablará.

De pronto en casa comenzaron a suceder cosas extrañas…….
No pocas veces comenzamos a recibir reclamos de nuestras amistades, nos decían: “el otro día llamé me contesto tu papá dijo alo alo y luego me cortó”.  Todas las miradas se fueron hacía mi papá quien con cara de yo no fui, se declaraba inocente.

Una noche en que la Bero se demoró más de lo acostumbrado en el baño oí una voz casi gutural que decía “Berooo”, “Berooo", recuerdo que casi quedé sin aire, sude frío, prendí la luz y Benito me miraba con cara de ¿qué está pasando?, apague la luz y nuevamente escucho esa voz “Berooo” , “Berooo”, nuevamente aterrada prendo la luz y para mi sorpresa veo quien era la “persona” de la voz, era Benito, siiii,  Benito que de alguna manera aprendió a decir Bero.

Luego de este episodio comenzamos a prestarle aún más atención al gato, fue así como cierto día suena el teléfono, yo estaba lejos y debí correr pero alguien contestó antes que llegara, era Benito, había aprendido a descolgar el auricular, ahí estaba gritando “alo alo aloooo”, luego como si nada puso su pata sobre el teléfono y cortó el llamado.

Imaginen mi cara de sorpresa e incredulidad, no podía ser, el gato contestando el teléfono, comencé a espiarlo, en casa no me creían, ¿cómo el gato iba a ser capaz de esa hazaña?, pero como Benito no sabía que esas no son cosas de gato una tarde frente al resto de la familia respondió el teléfono.

Y comenzamos a entusiasmarnos, le decíamos palabras para que aprendiera, nos costó pero él era tan constante como nosotras, nuestro gato era capaz de reproducir las siguientes palabras: alo, Bero, mamá, guagua, hola y cuando lo regañábamos bajaba su cabeza la movía de un lado a otro y se decía así mismo Veneno.

Nunca se nos pasó por la mente grabarlo, para nosotros llegó a ser tan normal escucharlo y verle hacer cosas no propias de un gato que no era motivo de asombro, bueno excepto la noche en que un amigo lo molesto tanto al pobre, que Benito le lanzó un claro y agresivo: “ajjjj cabro culi......”, ¿dónde escuchó eso antes?, no lo sabemos, nuestro Benito se puso grosero.

Historia: La comida camina.


Las personas del sur de Chile son de demostrar el afecto con comida, y nos dejan sorprendidos con sus platos de comida desbordados, ¿quien ha ido al sur y no ha comido una cazuela de esas que parecen comida de los Picapiedra?.  

En una de las tantas tardes que pasamos en casa de mis tíos de Buchoco (localidad ubicada en Contulmo  - región del Bío Bío), mis hermanas y yo observábamos  a las gallinas como caminaban orgullosamente por el patio (que en realidad es parte del cerro), todas muy gorditas y de bello plumaje, algunas con una fila de pollitos corriendo tras de ellas; para nosotras era una imagen muy linda y tierna hasta que mi tío comenta, “la de cogote pelado esta lista para la olla”. Esta frase nos hizo meditar y llegamos a la conclusión de que las personas del sur tienen una visión muy distinta de las que vivimos en la selva de cemento, lo que para nosotros son gallinas para ellos son una rica cazuela, un pollo al jugo o un asado.

Esto no hubiese pasado de ser una teoría a no ser por que cierto día con la Bero* (mi hermana), divisamos una hermosa gallina rechoncha, de plumas coloradas, que caminaba muy elegantemente; no pudimos evitar decir “que linda la gallina”.  Esa misma tarde mi tía nos tenía la hermosa gallina preparada para la hora de once.

(*Bero: mi hermana se llama Bernardita pero le gusta que le digan Bero con B)

 

martes, 9 de julio de 2013

Historia: El llamado del amor


Cuchi era una gata en plena edad gatuno adolescente, si bien vivía en una casa amplia no tenía permiso para salir de esta, el motivo lo dio ella misma; cierta mañana escapó por el techo y subió a lo alto del árbol más cercano, ahí estuvo agarrada de la rama más alta y fina gritando por horas.

Tomar a un gato asustado sin un rasguño ya es complicado, doblemente lo es intentar bajar a una gata asustada de  un árbol, luego de varios intentos Cuchi fue bajada dejando rasguñado a su rescatista.

Un día a fines de julio el amor toco su gatuno corazón, a lo lejos diviso un bello espécimen felino,  lo llamo por días y noches hasta que comprobó que este tenía novia.  Después de esta desilusión amorosa la familia descansó del llamado del amor de Cuchi, ¿cómo supo ella el nombre del felino? es lo que nunca se sabrá, pero feliz en su ilusión grito por semanas Rrrrrrrrraúuuuul.

 

lunes, 8 de julio de 2013

Cuento: la máquina de hacer burbujas.

Mi mamá tiene una máquina de burbujas, allí coloca nuestra ropa y la de mi papá, pero no siempre se entretiene, a veces canta cuando va dejando la ropa y coloca un polvo mágico, otras veces se queja de que ensuciamos demasiado. Si yo fuera ella estaría muy feliz de poder usar la máquina de burbujas, por que es muy grande a diferencia de la máquina de burbujas que me trajo mi papá el otro día. Yo sé que no es cosa fácil la máquina de burbujas gigante por que mi papá no sabe usarla y sólo puede dejar la ropa dentro.

cuento: la imaginación de Tomasito

En mi casa hay una estación de trenes, pero sólo yo lo sé, por las tardes llegan los vagones, algunos son suaves almohadas, otros son autos que viajan a otras ciudades lejanas, estos trenes se anuncian con el chucu chucu que hacen todos los trenes. He visto osos viajando en los vagones con cara de asustados, de seguro ha sido su primera experiencia. Mi mamá que escucha los chuchu chucu del tren, piensa que es un juego, eso por que no ha visto cuando el tren pasa. Hace unos días mi papá cruzo por la estación y no respeto la luz roja.

(Para tomasito hijo de mi amiga Andrea)

Historia: Margarito el pollo

En casa de mis padres había un gallinero con muchas gallinas, este tenía unas cajas donde estas ponían sus huevos, eran de color café no como los blancos que vendían en los almacenes, otros eran azules nunca descubrimos que gallina era la que pintaba estos huevos si sospechábamos de una gallina gorda y café.
Con la Bero, mi hermana íbamos a revisar si había algún huevo y muchas veces los marcamos apropiándonos de ellos.
Teníamos nuestras gallinas regalonas, una de ellas estuvo clueca y tuvo pollitos, nosotras vivimos todo el proceso de la gallina, sacábamos lombrices y se las dejábamos en su comedero. Marcamos varios huevos para apropiarnos de los pollitos cuando nacieran, pero mi papá se molestó pues se confundieron con una marca que él les hacía para saber algún dato, que aún no sé, además dijo que todos los pollitos eran de él.
Igual al nacer los pollitos nos quedamos con uno, y le pusimos Margarito, (en ese tiempo estaba de moda la canción de Wilkins "Margarita"). Margarito tenía trato especial andábamos con él en la mano y ya más grande lo llevábamos en el hombro como si se tratara de un loro, recolectábamos lombrices para él. Cuando entrabamos al gallinero corría hacia nosotras para que lo tomáramos en brazo. Con el tiempo se convirtió en un gallo de plumaje hermoso, mi papá rabeaba porque Margarito siempre se le tiraba, no era con malas intenciones, era para que lo tomara en brazos, pero para mi papá Margarito era sólo un gallo.
Margarito tenía arrastre entre las gallinas les hacia la rueda muy galantemente.
Pero el tiempo pasa y no en vano, al no ser vegetarianos en casa un buen día mi papá decidió sacrificar a Margarito, ante el llanterío de la Bero y mío, aun así Margarito, nuestro querido pollito, se convirtió en cazuela. Con la Bero lloramos frente al plato sin poder probar bocado.

 

Poema: yo mariposa

 
Volé yo mariposa, a tu ser
hacia la luz de tu mirada
tus ojos me pudieron ver
de ellos quede prendada.

En tus labios me fuí a posar
quedando en ellos atrapada
de tí no quiero escapar
deseo ser tu bien amada.

Pero ya no quiero ser mariposa
pues su vida pronto se apaga
quiero ser la dulce rosa
la del aroma que te embriaga.

Ser rosa ya no quiero
pues pronto han de cortarla
quiero ser el aire que respiras
vivir prendida en tu alma.
 

 




 

Poema: Te acuerdas de mí?

¿Te acuerdas de mí?
de cuando no nos preocupabamos de nada
solo de estar el uno en los brazos del otro
¿te acuerdas de mí?
cuando nos conocimos
y el viento era como un suspiro
que salía de nuestras almas
¿te acuerdas de mí?
cuando abrazas a otra
cuando quieres arrancarme de ti
¿Te acuerdas de mí?
cuando llegas a tu casa
y la soledad hace presa de tu ser
¿te acuerdas de mi?
cuando lloras de rabia y angustia
cuando ya pierdes la fé
y al pasar frente a mi puerta
algo te detiene
y el orgullo te hace de algo arrepentir
Dime, en ese instante
¿te acuerdas de mí?